Quien liba de ti ese néctar
Es por que en ti lo ha visto
Y en ti verá lo que alimenta
Su propia cordura o delirio
Quien busca entre estambres
La semilla de su abismo
Se dará cuenta no muy tarde
Que se encontraba así mismo
Quien liba con suma paciencia
Los perfumes de su rocío
Verá con sumaria elocuencia
Que el niño jamás fue herido
Ya que nada entiende la inocencia
De dualidades ni terrorismos
Ni de nombres ni comparecencias
Pues su mundo no es definido
En cambio el adulto y sus reglas
Se irgue esbelto con sus juicios
Y vive etiquetando a su manera
Lo que lo separa de su infinito
Así construye escaleras
Para edificar obeliscos
Y se olvida que toca el cielo
Trepándose a un eucalipto
Les comparto la luminiscencia
De que no hay que sanar al niño
Sino a la necesidad ingenua
De medirlo todo como un vicio
Es el humano sin tregua
Que nos incita en desafío
El que se trauma y enferma
Y así enferma a sus niños
El mono salta y se trepa
Caminando en el servicio
En móviles referencias
Y un coraje por motivo
Quien liba de ti ese néctar
Es por que en ti lo ha visto
Y en ti verá lo que alimenta
Su propia cordura o delirio